martes, 8 de febrero de 2011

Volví, cumpliendo el año

Es increíble como pasa el tiempo, mejor dicho el verano. Me parece que fuera hace una semana cuando preparaba la valija y en varias horas partía para pasar las mejores vacaciones con mis amigas a Gesell. Pasaron como suspiro los diez días pero un suspiro alegre, cálido y muy divertido. No hubo momento que quisiera volver (salvo las noches cuando extrañaba a mi querido Jack) Me hice amigos/conocidos de muchos lugares Córdoba, San Juan, Santa Fe y algunos lugares de Buenos Aires. Si tuviera que describir estas vacaciones sería: GENIAL.

Volver de la costa (luego de pasar diez noches seguidas a puros boliches, de las tardes en la playa, de salir al boliche directo a desayunar en la playa, de hacer cualquier cosa en cualquier momento) a Capital es puro bajón, sobre todo cuando llegas una noche con sensación térmica de 30 grados, nada agradable.

Había dicho “no voy a hacer nada una semana, me voy a dedicarme a estar viendo películas, series, escribir, leer” Creo que ni bien dije eso me empecé a sentir mal, luego peor… hasta que amanecí un martes con fiebre. El doctor me dijo que era un cuadro gripal y tendría máximo cinco días en cama. Mis planes de ir al cumpleaños de una amiga, de hacer lo que me había prometido se fueron al pique. No me resigno fácilmente cuando quiero algo así que al tercer día me sentía un poco mejor, me puse mi mejor ropa y ¡Hola nuevamente noche porteña! ¿Mis papas que dijeron? No vengas mañana con un viernes trece.

Ahora vamos al punto que más me interesa por decirlo de cierta forma. No sé por donde empezar, puede ser que algunas personas se lo tomen a mal, otras sepan comprender y quizás muy pocas no le viene ni le va.

Mi nombre no es Violeta. Es el nombre que inventé para llamarme en este blog, igual no estaba muy lejos de ser verdaderamente mi nombre porque mis padres me iban a llamar así pero decidieron por otro. ¿Cuál? Julieta.

Todo tiene una explicación y aquí va: Resulta que hace dos años atrás tenía un blog (al cual no daré el nombre) y si bien no era público tampoco era privado. Escribía como en este blog sobre mi vida pero más que nada sobre muchos delirios míos. Cierto día una conocida se enteró del blog mediante un link que había dejado una amiga en un mensaje de Facebook (si medio idiota de mi parte no haber borrado el link y punto) pero no me molestó, tampoco que se lo haya pasado a otras dos chicas más porque mi blog antiguo no tenía nada importante o delicado. No sé en qué momento la mitad de las personas que conocían se enteraron de mi blog y empezaron a leer, charlar, opinar y criticar. Las críticas me resbalan, por el simple hecho que desde chica vengo recibiendo criticas de mi familia así que la de una persona que no viene ni me va menos me va a interesar. Pero sí la de mis amigas, no me gustaba que nos juntáramos y salieran largas charlas sobre lo que escribía, me sentía cohibida. Más que soy un tanto tímida, porque no me gusta hablar de mis cosas personales. Una noche en la que estaba inquieta y daba vueltas en la cama decidí eliminarlo era lo. Fuero lo mejor para mí, ya no me sentía como en la mira y luego de un tiempo las vocecitas dando vueltas en mi cabeza desaparecieron.

Ahora quiero aclarar que TODO lo que conté hasta este momento de mi vida es real, nada de novelitas. Sólo mi nombre fue lo único que cambie así que espero que sepan entender el por qué algunas personas pedían que ponga fotos de Bariloche en su momento y no las puse por este motivo, tampoco el mail verdadero. Cuidé mucho al principio que nadie de mis conocidos se entere de esto, no quería que volviera a pasar lo mismo. Además me siento más cómoda escribiendo así, con un nombre diferente.

Me da lo mismo que me llamen Violeta o Julieta, no me molesta pero necesitaba liberar esto que tenía hace tiempo, más que nada por sinceridad.

Ahora sí mucho mejor (y más aliviada por qué no?) y bueno esto es todo hasta el momento… espero que me sigan contando sus novedades y cómo los está tratando el verano!

Hasta la próxima gente!